El color del Renacimiento

Al circuito del viaje lo llaman “Países Cátaros”. Los cátaros venden, al menos la gente que ha estudiado en el anterior sistema de enseñanza, puede tener una cierta idea (los que han estudiado en el sistema actual ya no tienen ninguna idea) de quienes fueron estos herejes del sur de Francia. Quizá no por la escuela, donde no se llegaba a este nivel de detalle, sino porque en ciertos momentos son, y han sido, un fenómeno editorial, como los templarios, muchas veces relacionados, unidos además a fantasías conspiranoicas que vienen desde la Edad Media o desde los orígenes del cristianismo en la imaginación de los autores. Un tipo de obras a las que califico de pornografía pseudohistórica, pero que son leídas o se hacen sobre ellas horrendos documentales que se emiten en los canales de televisión por cable.

El viaje se llama Países Cátaros, y hace ya años hice un viaje que tenía parecido título, pero la ruta era bastante diferente. Si en este viaje hubiera visitado ruinas de castillos pirenaicos como el anterior no lo hubiera hecho, por más que el paisaje del Pirineo francés sea muy hermoso. De aquel viaje sólo hay coincidencia en un lugar: Carcasona, esa ciudad fortificada que también es una fantasía a partir de las ruinas que quedaban de sus murallas en el siglo XIX.

Creo que en las explicaciones, a las que no hacía demasiado caso y de las que no podía escapar cuando estaba en el autobús, nunca oí “siglo XII”. Todo parecía haber sucedido hace mucho tiempo en un país muy lejano… Carcassonne, Toulouse, Albi, fueron lugares donde en el siglo XII arraigó la herejía, o más bien la religión cátara, pues aunque el catarismo citase y utilizase la Biblia, era de hecho una religión diferente del cristianismo. Es una historia compleja que no cabe en las explicaciones simplistas de “buenos cátaros” y “malos católicos”.

Pero los cátaros son un buen reclamo, y en efecto, visité ciudades que fueron cátaras o sus señores dieron apoyo a los cátaros. Pero muy pronto, aunque se continuó siempre en el sur, el itinerario empezó a desplazarse hacia el norte, fue dejando atrás las tierras del condado tolosano y entrando en la antigua Aquitania, en las tierras del Perigord. Dejó atrás el curso del Garona y empezó a seguir el curso del Dordoña. La tierra se fue volviendo aún más verde y aparecieron los nogales, castaños y abedules con las hojas verdes y tiernas, sin mácula, aún no desarrolladas del todo, robles y hayas aún estaban desnudos de hojas.

Las tierras del Perigord no eran “país cátaro”, no fueron zonas de catarismo, aunque cátaros hubo un poco por todas partes, cruzando los Pirineos y los Alpes. Pero si hay algo que comparten estas tierras de las riberas del Dordogne, con las zonas pirenaicas del sur, fueron como todo el territorio al sur del Loira el “país de oc”, Occitania, tierras de los trovadores. Pero los trovadores no venden, no son conocidos. Los trovadores han desaparecido con la asesinada asignatura de Literatura. Y por más que se haya intentado relacionar la poesía de los trovadores con la religión cátara, no se puede hacer ninguna relación clara. Compartían espacio en el sur, compartían sociedad, compartían tiempo, pero sus mundos eran completamente distintos.

Peire Vidal, trovador el sur, cita lugares donde encuentra protección de las damas que eran centros de catarismo. Y es muy probable, que pasada la juventud, algunas de esas damas amadas por los trovadores se convirtiesen en cátaras. Pero Bernat de Ventadorn, cuya canción, junto a otras de sus contemporáneos, he escuchado varias veces durante el viaje, mientras me aislaba con los auriculares, vivió y desarrolló su obra en las tierras del Perigord y el Lemosín de donde era originario. Trovadores y cátaros vivieron en la misma época, en algunos casos en los mismos lugares, y en la misma sociedad. Sin embargo, no he visto ninguna agencia que venda un viaje al “País de los trovadores”.

En estos días posteriores al viaje y aún de vacaciones, estoy leyendo sobre el Renacimiento. Pero cuando hace unos días estaba en las tierras del Perigord, en las tierras del condado tolosano y del vizcondado de Narbona, pensaba que se olvidaban otros renacimientos. El último día del viaje, ante los muros de la catedral de Narbona, curiosa e interesante mezcla del gótico del norte y el mediterráneo, oí de pasada a una pareja española en la que la mujer decía: “pero esto, es Edad Media y la Edad Media es inferior ¿no?”

“La Edad Media es inferior”. Es increíble la idea de la “inferioridad” y la “oscuridad” de la Edad Media arraigada desde hace quinientos años. Porque la idea de Edad Media la crearon los humanistas del Renacimiento. Cuando regresaba por feas autopistas en la Península Ibérica ya habiendo cruzado la frontera, pensaba en si la mujer de Narbona vería en la catedral gótica de la ciudad, muy descuidada en su iluminación y otros detalles, que era “inferior”, si la inmensa basílica de Saint Sernin en Toulouse, si la vio, la iglesia románica más grande de Europa desde la destrucción capitalista-vandálica de la Abadía de Cluny, era otra obra “inferior”. O la increíble catedral de Albi, catedral gótica de ladrillo, la única que tiene sus altísimas bóvedas de crucería pintadas al fresco, eso sí ya en el siglo XVI, en el Renacimiento, cuyos pintores no consideraron inferior trabajar en una catedral medieval.

El siglo XII fue la época de los cátaros que serían perseguidos y exterminados, y desaparecerían de la Historia en el siglo siguiente, la época en que se levantaron las grandes abadías románicas y se organizaron las peregrinaciones, gran movimiento de población que fue la vía para intercambiar ideas y técnicas de todo tipo, el siglo en que se inventó la arquitectura gótica, única y original, que no debía ya nada al mundo clásico, que con ocho siglos de adelanto inventaba la arquitectura moderna. Fue la época en que se esculpió la puerta de Miègeville, en la basílica de Saint Sernin, la primera gran obra de escultura desde el fin del Imperio Romano, y esculpió la solitaria y silenciosa portada de Saint Pierre de Carennac, que muestra el fin de los tiempos cuando el Juicio Final ya ha terminado. Y fue la época y el siglo en que vivieron y escribieron los trovadores. Los trovadores crearon el oficio de poeta, y en su poesía reflejaron lo individual, el valor del individuo, esa característica de la cultura occidental que tan mal sienta a algunos. Su siglo fue también un renacimiento, quizá mucho más renacimiento que el de los siglos XV y XVI, porque las gentes del siglo XII partían de una realidad más difícil y estaban creando un mundo nuevo. Su modelo no era clásico, porque ellos, trovadores, canteros románicos, maestros de obras góticos, fundadores de universidades, iniciadores de los primeros parlamentos que hubo en el mundo, hombres y mujeres, jamás supieron que eran “medievales”, “oscuros”, y que su brillante cultura era “inferior”.

Es curioso que paseando por la ciudad antigua de Sarlat-la Canéda, la ciudad natal de Étienne de la Boétie, que es mucho más renacentista que medieval, y podría ser hermana de Ciudad Rodrigo, Plasencia e incluso Salamanca, la gente viera más la Edad Media que el Renacimiento que aparecía en tantas fachadas, en los grutescos que enmarcaban las ventanas, y aun en simples puertas con pilastras y frontones clásicos. El Renacimiento se confunde con la Edad Media y la Edad Media con el Renacimiento, en la tierra en que la hierba es fresca y la hoja y la flor brotaban de las ramas.

 

Bernart de Ventadorn (…1147 – 1170…)
Can l’erba fresch

Can l’erba fresch’ e.lh folha par / cuando aparece la hierba fresca y la hoja
E la flors boton’ el verjan , / y la flor brotan de la rama,
E.l rossinhols autet e clar / y el ruiseñor, alta y clara,
Leva sa votz e mou so chan, / levanta su voz y comienza a cantar,
Joi ai de lui, e joi ai de la flor / entonces, me alegro por él y por la flor,
E joi de me e de midons major! / y tengo alegría de mí y, aún más, de mi dama;
Daus totas partz sui de joi claus e sens, / por todas partes estoy rodeado de alegría,
Mas sel es jois que totz autres jois vens. / pero hay una alegría que vence a las demás.

Ai las com mor de cossirar / ¡Ay! ¡Cómo muero de pesadumbre!
Que manhtas vetz en cossir tan: / muchas veces estoy tan meditabundo
Lairo m’en poirian portar, / que me podrían llevar ladrones
Que re no sabria que.s fan. / sin que yo me enterara de lo que hacen.
Per Deu, Amors be.m trobas vensedor: / ¡Por Dios, Amor! Me hallas fácilmente vencible:
Ab paucs d’amics e ses autre senhor. / con pocos amigos y sin otro señor.
Car una vetz tan midons no destrens / ¿Por qué no dominas a mi dama
Abans qu’eu fos del dezirer estens / antes de que yo sea consumido por el deseo?

Meravilh me com posc durar / Me admira cómo puedo resistir
Que no.lh demostre mo talan. / sin mostrarle mi sentimiento.
Can eu vei midons ni l’esgar, / Cuando veo y miro a mi señora,
Li seu bel olh tan be l’estan: / sus bellos ojos le sientan tan bien
Per pauc me tenh car eu vas leis no cor. / que con dificultad resisto y no corro a ella.
Si feira eu, si no fos per paor, / Así lo haría, si no fuese por miedo,
C’anc no vi cors melhs talhatz ni depens / pues nunca vi cuerpo mejor labrado ni pintado
Ad ops d’amar sia tan greus ni lens. / y que sea tan duro y lento al amor.

Tan am midons e la tenh car, / Amo tanto a mi señora y la quiero tanto
E tan la dopt’ e la reblan / la temo tanto y la sirvo,
C’anc de me no.lh auzei parlar, / que nunca osé hablarle de mí
Ni re no.lh quer ni re no.lh man. / y no le pido ni le mando nada.
Pero elh sap mo mal e ma dolor, / Pero ella conoce mi mal y mi dolor
E can li plai, mi fai ben et onor, / y cuando le place  me hace bien y honra
E can li plai, eu m’en sofert ab mens, / y cuando le place, me conformo con menos,
Per so c’a leis no.n avenha blastens. / para que no reciba afrenta.

S’eu saubes la gen enchantar, / Si yo supiera encantar a la gente,
Mei enemic foran efan, / mis enemigos serían niños,
Que ja us no saubra triar / y ninguno pensaría
Ni dir re que.ns tornes a dan. / ni diría nada que nos pudiera dañar.
Adoncs sai eu que vira la gensor / Entonces sé que vería a la más gentil,
E sos bels olhs e sa frescha color, / sus bellos ojos y su fresco color
E baizera.lh la bocha en totz sens, / y le besaría la boca en todos los sentidos,
Si que d’un mes i paregra lo sens. / de forma que en un mes se notaría la señal.

Be la volgra sola trobar, / Bien quisiera encontrarla sola
Que dormis, o.n fezes semblan, / durmiendo o fingiendo que duerme,
Per qu’e.lh embles un doutz baizar, / para robarle un dulce beso,
Pus no valh tan qu’eu lo.lh deman. / pues no valgo tanto como para pedírselo.
Per Deu, domna, pauc esplecham d’amor! / ¡Por Dios, señora, poco aprovechamos el amor!
Vai s’en lo tems, e perdem lo melhor / se va el tiempo y perdemos lo mejor,
Parlar degram ab cubertz entresens, / deberíamos hablar con palabras encubiertas
E, pus no.ns val arditz,valgues nos gens / y, ya que no nos vale el atrevimiento, que nos valiera el ingenio.

Be deuri’om domna blasmar, / Se debería afrentar a la dama,
Can trop vai son amic tarzan, / que hace esperar demasiado a su amigo,
Que lonja paraula d’amar / pues larga conversación de amor
Es grans enois e par d’enjan, / enoja mucho y parece engaño
C’amar pot om e far semblan alhor, / porque se puede amar y fingirlo
E gen mentir lai on non a autor. / y mentir cuando no hay testigo.
Bona domna, ab sol c’amar mi dens, / buena señora, con que sólo os dignáseis amarme,
Ja per mentir eu no serai atens. / yo no sería alcanzado por la mentira.

Messatger, vai, e no m’en prezes mens, / Mensajero, ve y me menosprecies
S’eu del anar vas midons sui temens. / porque temo presentarme a mi señora.

Traducción procedente de Poesía de Trovadores, Trouvères y Minnesinger, Alianza 1981

El disco que estuve escuchando varias veces durante el viaje y donde está esta canción es Nuits Occitanes.

 

Anuncios

Dedans l’Enfer

Habría bastado simplemente mirar el título que se desliza por la pantalla del iPod, porque sigo con este reproductor ahora anticuado, de gran capacidad y ligereza, y sobre todo autonomía. Habría bastado hacerlo en los últimos meses en que voy escuchando algunas de las canciones del álbum mientras camino hacia el trabajo o del trabajo a casa, pues una de ellas está en unos de esos borradores que no acaban de convertirse en entradas por la falta de tiempo. No era esa la canción que hace dos semanas, un lunes que comenzaba una semana terrible, escuchaba en la mañana. Habría bastado mirar el título, que he debido leer varias veces en el Cd y en la pantalla. Me gustaba su dolorosa melancolía, su estribillo repetido, pero no era la que más escuchaba, pues está tras las obras de bandoneón, escuchaba las otras, las que me daban pie para escribir, las que al oírlas pensaba tal o cual frase o enlace para el borrador dormido.

Esa mañana tenía unos minutos más, y pude tomarle el lujo de caminar más despacio atendiendo a lo que oía, no sólo palabras sueltas, no sólo la melodía triste; entonces me di cuenta que no comenzaba hablando de cabellos negros, mala concordancia la que hacía pues los cabellos nunca serían “noires”, sino de caballos que iban a beber. Me fijé más en lo que decía a la letra, pues tardaría horas en poder leer el texto en el libreto, dos frases quedaron toda esa mañana: “a tu bienamada la van a enterrar” y “os espero en el infierno”.

¿Qué pudo ocurrir para esa repentina desaparición de la amada? ¿Por qué espera en el infierno? La respuesta a la segunda pregunta es que se trata de un amor culpable, castigado por la sociedad en la que vive, y es más que probable que quien se encargara de enviarla al infierno fuera un marido, un padre, una familia ofendida o toda la población investida de sacrosanta pureza asesina, como en el terrible fin de la viuda cretense en Zorba, episodio espeluznante en la novela. Podía estar casada y ser adúltera, o soltera y su amado casado, o pertenecer a familias enfrentadas o a estamentos sociales distintos. Privilegio de la poesía y de las canciones es callar y dejar en el misterio.

Entonces no lo sabía, y tampoco he indagado demasiado, pero esta canción anónima procede de Normandía o Bretaña en el siglo XVIII. Cuando supe el origen geográfico y la época me pregunté, si él, francés del sur, la conocía, si incluso la habría cantado o tatareado de niño, si la recordaba al pintar el cuadro. Porque la amada que espera en el infierno me llevó a la imagen de una famosa amada real, no literaria, aunque lleva siete siglos siendo literatura, que está en el infierno, aunque no sola. Traté en otra ocasión el tema, también como resultado de una exposición de otro artista con el que coincidió unos años en el tiempo, aunque no pudieran ser más diferentes. Y también la escena es distinta.

No era el cuadro más famoso de la exposición, ni tampoco su tamaño llama la atención. Cuántas veces por más que se miran las medidas luego sorprende el tamaño. Esta vez no, esta vez ya sabía y tenía asumido que era un cuadro pequeño, compré antes el catálogo para no ir cargada de un lado a otro durante horas por Madrid con un libro pesado. Pero sobre todo lo hice para disfrutar más de la pintura, para la contemplación tranquila y no andar cruzando datos. Había cuadros muchos más famosos, obras estrella en la colección, sin embargo, éste, si voy atrás en la memoria es posible que fuera el primero que viera suyo, en un libro que ni siquiera era de arte, hace mucho tiempo. De Jean Auguste Dominique Ingres se han dicho muchas cosas, y al final ha quedado en muchos libros como un pintor retrógrado. Si se mira con la distancia sabihonda que ha creado la vanguardia, este cuadro hasta puede resultar cursi, pero es mucho más depurado que el que trató el tema antes, y tendrá el mismo tema un largo recorrido en el siglo XIX. Es curioso como la exposición marcaba la relación de Ingres con la vanguardia y no con otros movimientos o artistas, porque pinturas como esta están en lo que serán algunas de los prerrafaelitas, a veces tan torpes e incluso repelentes. Pero Ingres no mira a Botticelli por más que su Fuente me la encontrara en Berlín en la exposición El Renacimiento de Botticelli, Ingres mira a Rafael y a Nicolás Poussin. Los prerrafaelistas podían abominar de esa pintura que había perdido su “pureza”, pero más de uno debió conocer esta obra de Ingres.

La habitación oscura, opresiva, claustrofóbica, de la que incluso se ve el artesonado del techo. Los curiosos paneles cuadrados de las paredes, el tapiz rígido y pesado que esconde la puerta, todo queda condesando en poquísimos elementos. Incluso las figuras de Francesca y Paolo son un triángulo en ese espacio rectangular. Condensación de figuras, de color. El rojo del vestido de Francesca, el azul de la hopalanda de Paolo. De líneas, el brazo que ha dejado caer libro paralelo a la espada de Paolo. Gianciotto Malatesta es el contrapunto oscuro, desequilibrado. Se ha llegado a decir que esta pintura y esta habitación no desmerecen de la Bauhaus, es posible, dado que la Bauhaus también creó más de un interior de pesadilla.

Economía de líneas, color, elementos y condensación del tiempo. Explica Francesca, en su torbellino infernal, lo que ocurrió aquella tarde en que ella y Paolo leían el libro sobre los amores de Lanzarote y Ginebra.

Quando leggemmo il disïato riso / Cuando leímos que la deseada risa
esser basciato da cotanto amante, / besada fue por tal amante,
questi, che mai da me non fia diviso, / éste que nunca de mí será apartado,
la bocca mi basciò tutto tremante. / temblando entero me besó en la boca:
Galeotto fu ’l libro e chi lo scrisse: / el libro fue y su autor, para nos Galeoto,
quel giorno più non vi leggemmo avante”. / y desde entonces no más ya no leímos.

No fue aquella tarde en que Paolo besó a Francesca cuando Gianciotto, su marido y hermano de Paolo, los mató a puñaladas. Debieron haber otras tardes, otras ocasiones, en las que no leyeron y en la última de ellas acabaron en el infierno para estar eternamente juntos. Pero los diferentes pintores, cuando han puesto a Gianciotto Malatesta en la obra, lo han hecho aquella primera tarde de la lectura interrumpida.

Pensaba en este cuadro esa mañana de lunes, entre una cosa y otra, mientras recordaba la letra de la canción. Todavía el cuadro estaba en Madrid. Hoy es casi seguro que el cuadro estará ya colocado en su lugar del Museo de Bellas Artes de Angers, y no creo que allí nos encontremos nunca, probablemente esta versión no la veré nunca más. Ingres, como era habitual, hizo varias versiones de esta obra a lo largo del tiempo. Copió el texto de Dante en francés en un dibujo preparatorio, pero me gusta imaginar algo que pudo suceder, aunque no sucediera nunca, que mientras dibujaba y preparaba la composición, mientras realizó alguna de las versiones de Paolo y Francesca recordaba, tarareaba esta canción donde la amada espera a su amado en el infierno.

La canción…

Anónimo S-XVIII, Normandía o Bretaña – Quand je menai les chevaux boire

Quand je menai les chevaux boire / Cuando llevé a beber a los caballos
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette / Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Quand je menai les chevaux boire / Cuando llevé a beber a los caballos
J’entendis le coucou chanter  / Oí cantar al cuclillo.

Il me disait dans son langage / Me decía en su lengua
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Il me disait dans son langage / Me decía en su lengua
“Ta bien aimée vont l’enterrer”  / “A tu bienamada la van a enterrar“.

Ah! Que dis-tu méchante bête? / Ah ¿Qué dices bestia mentirosa?
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Ah! Que dis-tu méchante bête? / Ah ¿Qué dices bestia mentirosa?
J’étais près d’elle hier au soir  / Estuve junto a ella ayer por la tarde.

Mais quand je fus dedans la lande / Pero cuando estaba en el páramo
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Mais quand je fus dedans la lande / Pero cuando estaba en el páramo
J’entendis les cloches sonner  / Oí sonar las campanas.

Mais quand je fus dedans l’église / Pero cuanto estuve en la iglesia
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Mais quand je fus dedans l’église / Pero cuanto estuve en la iglesia
J’entendis les prêtres chanter  / Oí a los sacerdotes cantar.

Donnai du pied dedans la châsse / Entré en el cementerio
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Donnai du pied dedans la châsse / Entré en el cementerio
Réveillez-vous, si vous dormez  / Despertad si estáis dormida.

Non, je ne dors ni ne sommeille / No, yo no duerno, ni sueño
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Non, je ne dors ni ne sommeille / No, yo no duerno, ni sueño
Je vous attends dedans l’enfer  / Yo os espero en el infierno.

Vois ma bouche est pleine de terre / Mira mi boca llena de tierra
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Vois ma bouche est pleine de terre / Mira mi boca llena de tierra
Et la tienne est pleine d’amour / y la tuya llena de amor.

Auprès de moi reste une place / Junto a mí queda un sitio
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Auprès de moi reste une place / Junto a mí queda un sitio
Et c’est pour toi qu’on l’a gardée /  Y para ti lo he guardado

Quand je menai les chevaux boire / Cuando llevé a beber a los caballos
Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh ma Nanette /  Ilaire ilaire itou ilaire Ilaire oh mi Nanette
Quand je menai les chevaux boire / Cuando llevé a beber a los caballos
J’entendis le coucou chanter. / Oí cantar al cuclillo.

Traducción propia con algunas licencias.

 

…y el cuadro

Paolo y Francesca

Jean Auguste Dominique Ingres, Paolo y Francesca 1819, Angers, Musée des Beaux-Arts

 

Folio 12 verso, folio 13 recto

Fue un 11 de enero de este año que inicia su fin cuando publiqué la primera entrada con la doble página del calendario del Libro de Horas Houth. Unos días antes, todavía durante las vacaciones de Navidad no había decidido que hubiera cada mes una entrada fija con un tema. Fue casi inesperado el inclinarme por este códice, porque yo estaba interesada en las miniaturas flamencas del final de la Edad Media y su desarrollo del paisaje como aparecen en la ilustración de la entrada del día de Reyes.

Simon Marmion y taller. Diciembre, Horas Huth, f.12v-f.13r. c.1480, British Library

Simon Marmion y taller. Diciembre, Horas Huth, f.12v-f.13r. c.1480, British Library

Me apasionan desde la infancia los códices miniados y dediqué, sin tener un plan preciso, entradas de 2011 y algunas de 2012 al famoso y tantas veces reproducido calendario de los Hermanos Limbourg de las inacabadas Très Riches Heures del Duque de Berry. En la música se retrocedía doscientos o trescientos años con la poesía trovadoresca y goliárdica de los Carmina Burana.  

En 2013 sí hubo un plan. En abril de 2012, en Roma, en una librería del Esquilino, fuera de la zona turística, encontré un libro de segunda mano, pero en muy buen estado, que trataba de unas pinturas mucho menos conocidas, que yo sólo había visto como ilustración de la indumentaria y el trabajo en algunos libros de historia medieval: El Ciclo de los Meses de la Torre Aquila del Castillo de Buonconsiglio, en Trento. Incluso en los libros de historia del arte son algo un tanto marginal, porque el gótico internacional es eso: internacional. Un estilo parecido de Inglaterra a Italia, de Castilla a Bohemia. El Ciclo de los Meses sí me permitió un desarrollo de temas no sólo artísticos y poner música del Ars subtilior casi siempre, aunque no sé si alguno de los lectores apagaron el reproductor espantados.

El blog nació por casualidad en 2010 en un entorno que ya no existe, usando al principio entradas de un blog de Blogger cerrado que apenas tuvo vida en la red. Creo que no empezó a tener una línea propia sino cuando apareció la primera entrada de los Hermanos Limbourg, que también reciclaba un viejo escrito. Si lo pienso bien, han sido los calendarios pintados, los Libros de Horas los que lo han mantenido activo.

He intentado mantener algunos temas o ciclos de entradas que están sin terminar, como las que tratan del retrato. Mantener el blog siempre ha sido un problema de tiempo y a veces de ganas. Tener una actividad laboral que no acaba cuando sales del lugar donde trabajas, que ese trabajo se haya doblado en los dos cursos precedentes a este; haberse impuesto unos estudios tardíos, que por lo absurdo o mal plateado que tienen muchas veces, implica dedicarles más horas de lo que se debería, han sido sus enemigos. Sin embargo, los borradores y las ideas no han dejado de crecer. El blog me ha servido para mantener un contacto y una disciplina de escritura con algunos temas que me interesan desde hace mucho. También compartir parte de mi discoteca, esas músicas muchas veces casi desconocidas para la mayoría.

Si todo resulta como espero, los estudios que dieron origen al blog acabarán este curso. Seguiré en el año que está a punto de comenzar sin tener casi tiempo, porque también han comenzado otros proyectos vitales y profesionales. Durante once meses, los círculos con las miniaturas de Simon Marmion, las omnipresentes florecillas azules desconocidas, se han encargado de mantener activo el blog. La música no ha tenido un estilo común, aunque se han repetido baladas en inglés como la de la primera entrada. Quise dejar descansar a los trovadores, a Guillaume de Machaut y a Francesco Landini.

Aunque el tiempo me sea adverso, creo que el blog aún vivirá el año próximo, quizá con una única entrada al mes. En los ratos que puedo pensar en él, quiero que ese calendario sea diferente y abandonar, es un decir porque no lo voy a cumplir del todo, la Edad Media por el Renacimiento. Quizá ni siquiera sea un calendario, pero estoy pensando en un hilo conductor que haga reconocible las entradas mensuales de 2015.

Un año ya, otro año. Tiempo lineal de una oscuridad a otra, o tiempo circular rodeado de florecillas azules como en las miniaturas de las Horas Houth. Serán otros temas parecidos, otras historias y otras músicas, y para terminar este año Tristán e Iseo, tema con el acabé el año pasado, volverán a huir al bosque de Morois.

Lady Cassile’s Lilt (Escocia c. 1620)  – Gipsy Davy (Ohio c.1925)

Gypsy Davy came over the hill
Down through the valley shady.
He whistled and he sang
Till the green woods rang
And he won the heart of a lady.

Ah-dee-doo-ah-dee-doo-dah-day
Ah-dee-doo-ah-dee-day-dee
He whistled and he sang
Till the green woods rang
And he won the heart of a lady.

My lord returning home that night,
Asking for his lady,
The servants made him his reply:
“She’s gone with the Gypsy Davy”

Ah-dee-doo-ah-dee-doo-dah-day… 

O saddle to me my jet black steed,
The brown is not so speedy.
O saddle to me my jet black steed,
Till I seek and find my lady.

Ah-dee-doo-ah-dee-doo-dah-day… 

He sought her up, he sought her down,
Through the Woods and valley shady:
He sought her down by the muddy water side,
And there he found his lady.

Ah-dee-doo-ah-dee-doo-dah-day… 

What made you leave your home and lands,
What made you leave your baby?
What made you leave your own wedded lord
To go with the Gypsy Davy?

Ah-dee-doo-ah-dee-doo-dah-day… 

“I never loved you in my life,
I never loved my baby,
I never loved my own wedded lord,
As I love the Gypsy Davy”

Ah-dee-doo-ah-dee-doo-dah-day… 

Kalendae Decembres: Neptunus, Pietas, Festum Fortunae muliebris

Folio 11 verso, folio 12 recto

Silenciosamente en el transcurrir de los días, frénico en muchas de sus horas, fue pasando octubre y al llegar las kalendas, todavía en la noche El blog de la British Library publicó las páginas del libro de Horas Houth correspondientes al mes de noviembre. Noviembre es similar a los otros mese  en sus ilustraciones circulares, donde no podía faltar en el mes de San Martín, el cerdo. Como en tantos calendarios pintados y esculpidos durante la Edad Media, en noviembre hacen su aparición, en este libro de horas flamenco de finales del siglo XV, en medio del paisaje. Un hombre varea las bellotas rodeado de la piara en el folio verso y otro en el folio recto, lleva a dos animales bajo la tormenta. Sagitario que rige el último decano de noviembre está representado por el centauro arquero.

Simon Marmion y taller. Noviembre, Horas Huth, f.11v-f.12r. c.1480, British Library

Simon Marmion y taller. Noviembre, Horas Huth, f.11v-f.12r. c.1480, British Library

Hay cambios en este calendario del que tanto me interesan sus márgenes. Esta vez las páginas no son simétricas en su decoración. Sigue, en el folio 11 verso, con las florecillas azules de cuatro pétalos, pero alrededor del círculo, el taller de Simon Marmion ha pintado también iris, flor regia, y ranúnculos rojos.  En el folio 12 recto, aparece una violeta. Salvo las florecillas azules no identificadas, ninguna de estas flores florece en noviembre. Pero la decoración foliar de alguna variedad de cardo, que en otros meses es representada seca, en el mes de noviembre es blanca. Centaurea cineraria, cuyo color blanco ceniciento es más acorde con un mes que comienza sus días recordando a los difuntos. El folio 12 recto encuadra la información del mes entre dos columnas doradas. Columnas góticas, que en su capitel repiten la decoración foliar de centaurea. Una cinta blanca rodea las columnas con las iniciales en azul M y Y en diferente caligrafía. El ignoto poseedor para el que se realizó este libro de horas, que probablemente nació un mes de noviembre.

Ya me he resignado a que el blog tenga como mucho dos entradas mensuales, y una al menos segura por la aparición del calendario. No faltan ideas, y aumentan los borradores en distintas fases. Las lecturas, los viajes como el de finales de octubre a las tierras del Véneto, los hacen surgir y esperar el momento en que se desarrollen y se publiquen. Pero el problema es el tiempo para dedicar al blog que casi no existe. Esta entrada tendría que haber aparecido ayer. Y para hoy, desde hace tiempo, estaba programada otra. Esa otra, que ha ido imposible dedicarle el tiempo necesario, puede que aún aparezca durante noviembre. Tampoco en un principio había ninguna canción o música preparada. Pero buscando entre los borradores había uno en que quería poner Wo die schönen Trompeten blasen, del ciclo de lieder Des Knaben Wunderhorn de Gustav Mahler. Alguna de sus canciones ya han ido apareciendo en otras entradas. El borrador trataba de un tema completamente distinto, pero para la fecha de hoy, para los días que serán cortos en luz e irán alargando la noche, parece más adecuada esta melancólica canción con el diálogo entre dos enamorados que ya no se pueden encontrar en esta vida. El muchacho no es consciente del todo que él ya ha muerto, que su hogar está en una pradera verde donde ha sucedido la batalla, lugar al que regresa, tras anunciarle a su amada que dentro de un año ella se reunirá con él.

La versión es una grabación legendaria, y una de las pocas que conozco que la canción es cantada por dos cantantes. En este caso son Elisabeth Schwarzkopf y Dietrich Fischer-Dieskau con la London Symphony Orchestra y George Szell. El disco se grabó entre el 8 y el 9 de marzo de 1968.

Gustav Mahler (1860 – 1911) – Wo die schönen Trompeten blasen (1888-1889)
Donde suenen las bellas trompetas, texto de Des Knaben Wunderhorn

 

Wer ist denn draußen und wer klopfet an, / ¿Quién está pues, afuera, y quién llama a la puerta,
Der mich so leise, so leise wecken kann? / que tan suavemente me despierta?
Das ist der Herzallerliebste dein, / ¡Soy el amadísimo de tu corazón,
Steh auf und laß mich zu dir ein! / levántate y déjame entrar contigo!

Was soll ich hier nun länger stehn? / ¿Por qué debo permanecer aquí más tiempo?
Ich seh die Morgenröt aufgehn, / Veo nacer la aurora,
Die Morgenröt, zwei helle Stern, / la aurora con dos luminosas estrellas,
Bei meinem Schatz, da wär ich gern, / con mi tesoro estaría yo mejor,
bei meiner Herzallerliebsten. / con la amadísima de mi corazón.

Das Mädchen stand auf und ließ ihn ein; / La muchacha se levantó y dejándole entrar
Sie heißt ihn auch willkommen sein. / le dio la bienvenida.
Willkommen, lieber Knabe mein, / ¡Bienvenido, muchacho querido!
So lang hast du gestanden! / ¡Cuánto tiempo has esperado!

Sie reicht ihm auch die schneeweiße Hand. / Le tendió la nívea mano,
Von ferne sang die Nachtigall / mientras a lo lejos cantaba el ruiseñor,
Das Mädchen fing zu weinen an. /  la muchacha se echó a llorar.

Ach weine nicht, du Liebste mein, / ¡Ay, no llores, amada mía!
Aufs Jahr sollst du mein eigen sein. / De aquí a un año me pertenecerás.
Mein Eigen sollst du werden gewiß, / ¡Mía debes llegar a ser, ciertamente,
Wie’s keine sonst auf Erden ist. / como ninguna otra lo es en la tierra!
O Lieb auf grüner Erden. / ¡Oh, amor, en la tierra verde!

Ich zieh in Krieg auf grüner Heid, / Marcho a la guerra, a los verdes campos,
Die grüne Heide, die ist so weit. / los verdes campos que están tan lejos.
Wo dort die schönen Trompeten blasen, / ¡Donde suenen las bellas trompetas,
Da ist mein Haus, von grünem Rasen. / allí estará mi casa de césped verde!

Traducción: Kareol.

Ante diem quartum Nonas Novembres: Isia
Día de las Ánimas

Folio 10 verso, folio 11 recto

Violetas, violetas un tanto fúnebres en una época en que no se encuentran en la naturaleza, sin tallo. Clavel rojo, clavel blanco, florecillas azules como la nomeolvides, una flor de aciano. De nuevo las páginas del calendario del libro de Horas Houth. El ciclo de los trabajos que no descansa, sembrar para la cosecha siguiente, antes de que el frío vuelva dura la tierra, para que la semilla germine en el suelo bajo la nieve. Ante estas imágenes a las que he dedicado otros escritos, no sé si pensar que el tiempo se mueve en espiral, creyendo que pasamos de nuevo por el mismo sitio o se mueve en línea recta alejándonos cada vez más del inicio.

Simon Marmion y taller. Octubre, Horas Huth, f.10v-f.11r. c.1480, British Library

Simon Marmion y taller. Octubre, Horas Huth, f.10v-f.11r. c.1480, British Library

Me propuse publicar al menos dos entradas este pasado mes de septiembre y ha sido imposible. Ya no sé si cerrar el blog o dejarlo abandonado y muerto como tantos que hay. O de cuando en cuando dejar caer algún escrito en el tiempo que haya podido robar a trabajos y cansancio. Sin embargo, los lectores siguen pasando por aquí todos los días. Tampoco he podido pasar apenas por los blogs amigos y comentar en ellos. El mes que comienza hoy no tiene mejores expectativas que el que ha pasado ya, pero al menos pongo esta entrada que indica que no está muerto del todo.

No hay tiempo para canciones ni para sus letras que tendrán que esperar a otro momento. Desde hace algún tiempo sigo el canal de Ernst Stolz y en este mes creo que no está está fuera de lugar esta padovana (pavana) La solución al enigma será el mes próximo. De todos modos espero poder publicar algo más antes de que llegue noviembre con su escorpión oscuro.

Louis de Moy – Padvana d’Aurick –  Le Petit Bouquet de Frise Orientale  

Kalendae Octobres : Fides et Honor, Tigillum Sororium, Ceres

 

Folio 9 verso, folio 10 recto

Con su puntualidad exasperante, el blog de Manuscritos Medievales de la British Library, espera a que el nuevo día comience, sólo entonces, a estas horas intempestivas, yo puedo descargar y unir las imágenes de las dos páginas. El Libro de Horas Houth de Simon Marmion indica que el tiempo ha pasado, que estamos en el mes de la vendimia, vendimia muy diferente a la que traté el año pasado.

Septiembre Houth Hours

Simon Marmion y taller. Septiembre, Horas Huth, f.9v-f.10r. c.1480, British Library

Como dije cuando comencé este calendario, no puedo estar este año introduciéndome en todo lo que estas páginas me dicen. No tanto las ilustraciones circulares como sus márgenes. Estamos en septiembre y como he comentado en otros septiembres de este blog, el año, del hemisferio norte, comienza de nuevo. En el viejo calendario romano las kalendas de septiembre son el día del nacimiento de Tellus, la Tierra. Pero para mí no sólo comienza un nuevo año laboral-académico, sino una semana que cuando pase espero no acordarme de ella.

Cuando comencé este calendario en enero me comprometí a poner música asequible y comprensible, he elegido para septiembre a Piotr Ilich Tchaikosvky. Cuando yo me iniciaba en la música escuchaba horas y horas de Tchaikosvky en la radio, se programaba en los conciertos a los que podía ir, e incluso he visto Cascanueces en vivo. Y luego como dije aquí, esas músicas de la adolescencia, de la juventud, las abandonas. Tengo muy pocos Cds de Tchaikosvky, lo escucho en la radio o en el programa de algún concierto, pero raramente me acerco, error por mi parte, voluntariamente a su música. Y esta grabación que seguro vi en la televisión algún día remoto de mi vida a la hora de comer un sábado o un domingo, merece volver de la memoria a la realidad, aunque sea la realidad fantasmagórica de un blog y un vídeo que no sé cuánto durará visible.

Y ahora, dado que tardaré unos cuantos días en volver, sean buenos y vean y escuchen toda la sinfonía.

Piotr Ilich Tchaikovsky (1840 -1893) – Sinfonia nº 5 en mi menor Op. 64 (1888)

Si han sido buenos, ahora pueden escuchar esta canción, es muy conocida y la habrán oído muchas veces. Los amores felices también tienen historia.

John Denver (1943 – 1997) – Canción para Annie (1974)

You fill up my sensesTu llenas mis sentidos
Like a night in the forestcomo una noche en el bosque.
Like the mountains in springtimeComo las montañas en Primavera,
Like a walk in the raincomo un paseo bajo la lluvia.
Like a storm in the desertComo una tormenta en el desierto,
Like a sleepy blue oceancomo un soñoliento océano azul.
You fill up my sensesTú llenas mis sentidos,
Come fill me againven y lléname otra vez.

Come let me love youVen y déjame amarte,
Let me give my life to youdeja que te ofrezca mi vida.
Let me drown in your laughterDéjame ahogarme en tu sonrisa,
Let me die in your armsdéjame morir en tus brazos.
Let me lay down beside youDéjame reposar a tu lado,
Let me always be with youdéjame estar siempre contigo.
Come let me love you / Ven, déjame amarte,
Come love me again / ven y ámame otra vez.

Let me give my life to youDéjame ofrecerte mi vida.
Come let me love youVen, permíteme amarte.
Come love me againVen, ámame de nuevo.

You fill up my sensesTú llenas mis sentidos
Like a night in the forestcomo una noche en el bosque.
Like the mountains in springtimeComo las montañas en Primavera,
Like a walk in the raincomo un paseo bajo la lluvia.
Like a storm in the desertComo una tormenta en el desierto,
Like a sleepy blue oceancomo un soñoliento océano azul.
You fill up my sensesTú llenas mis sentidos,
Come fill me againven y lléname otra vez.

 

Quizá se pregunten del porqué de estas dos músicas tan diferentes, máxime cuando apenas pongo nada contemporáneo, por decirlo de alguna manera. Si se están haciendo esta pregunta es que no han sido buenos y no han escuchado la Sinfonía nº 5 de Tchaikovsky.

Vamos a ver, vuelvan al minuto 16:34 y escuchen atentamente todo el segundo movimiento, Andante cantabile con alcuna licenza, de la sinfonía. Cuántas veces yo solo ponía este movimiento. Ay romanticona, romanticona. Seguro que ahora ya tienen la respuesta.

Ci vediamo dopo. Durante unos días no podré responder tampoco a los comentarios, pero vuelvo pronto.

Traducción de la canción de John Denver, aquí.

Kalendae Septembres: Natalis Telluris, Iuno Regina

Folio 7 verso, folio 8 recto

Simon Marmion y taller. Jilio, Horas Huth, f.7v-f.8r. c.1480, British Library

Simon Marmion y taller. Julio, Horas Huth, f.7v-f.8r. c.1480, British Library

Nonae Iuliae : Nones Caprotinae , Ludi Apollinares, Palibus Duobus, Ancillarum Feriae, Consus

Puntualmente la British Library publicó en la kalendas de julio su página de los calendarios del Libro de Horas Houth, unas horas después tenía las imágenes, emparejé las páginas, acentué el color de los claveles rojos, las violetas blancas y de las florecillas azules aún no identificadas. Los campesinos que siegan con hoz el trigo de larga caña y el pastor que apacienta las ovejas bajo un cielo tormentoso en que el reina el signo de Leo quedaron en el borrador comenzado, y así han permanecido hasta hace un rato.

Esta mañana he llamado a estas entradas del calendario en 2014 la “entrada tonta”. No tienen un tema determinado, simplemente marcan el paso del tiempo y al menos hay una entrada al mes, si las cosas vienen torcidas como han sido en los últimos tiempos. Pero también estos días entre las kalendas y las nonas ha habido cambios. Instalé un nuevo sistema operativo Windows 8.1 en mi ordenador de escritorio, que es con el que trabajo normalmente. Cambiar de sistema operativo es una mudanza, en la que las cosas se pierden y hay que volver a encontrarlas, donde las cosas no funcionan como antes, donde hay que instalar de nuevo programas, conectar archivos. Y donde hay sorpresas cuando he visto el blog tras instalar el nuevo sistema operativo.

A decir verdad no ha sido sorpresa sino comprobación desagradable, pues desde septiembre ya había visto como se veía el blog con Windows 8 desde el portátil. Hace casi un año cambié la plantilla. Con la plantilla actual logré cierto equilibrio entre configuración, colores, y fuentes. Cuando trabajaba en el blog con Windows 7, el título de blog y de las entradas tenían una fuente de la familia capital romana. Ahora ya no es así, así solo puedo verlo según por donde llegue al blog usando el iPad. Creo que nunca he hablado en el blog sobre tipografía aunque sí de letras manuscritas. Pues confieso mi antipatía a la tipografía sans serif o paloseco. Ejemplo de tipografía sans serif es la fuente Arial, la Helvética, la Comic sans, etc. Son fuentes que encuentro para mi gusto en el mejor de los casos desagradables y en el peor horribles. Sé que en diseño web, se aconsejan para la lectura en pantalla, muchos blogs y plantillas usan fuentes sans serif. O que al menos haya una combinación de ambas. Pero a mí no me gustan, puedo tolerarlas en detalles como en la barra lateral, pero no me gusta ni como queda el título del blog ni los de las entradas. Y tampoco la tipografía serif del cuerpo de entradas es la más me gusta. También han cambiado las fuentes de las letras de las canciones. Es decir, llevo unos días en que el aspecto de mi blog me resulta molesto. Y quizá estoy en una disyuntiva estética que a mis lectores no les importe en absoluto, porque lleven viendo el blog desde el principio como yo lo veo ahora.

La verdad es que no había planteado este tema, excepto cuando hablé un poco del cambio de plantilla el año pasado. WordPress tiene decenas de plantillas gratuitas de todas las formas, colores y fuentes y yo nunca encuentro la que me gusta. Cuando encuentro una con configuración y colores que me gusta, falla la tipografía, la detestada paloseco. Cuando la tipografía me gusta, falla la configuración. El problema en WordPress es que si quieres cambiar fuentes y colores tienes que pagar, no es que sea excesivo el pago, pero si es excesivo para cambiar algo, muy poco, que en otras plataformas tienes gratis. Y las plantillas de pago a veces son muy caras, o al menos son muy caras para un blog como este, que es un entretenimiento y que tiene una publicación errática.

No debería haberlo hecho, porque mi tiempo está secuestrado incluso en este verano del hemisferio norte, pero me he pasado varias horas del sábado y domingo haciendo pruebas. He encontrado dos plantillas, recientes, minimalistas, elegantes, de tipografía que me gusta, pero con el problema para mí de que son a una columna. No tienen barra lateral, los widgets de entradas, calendario, enlaces de los blogs amigos, etiquetas, etc., están al pie. Perdería probablemente también el enlace a mis fotos en Flickr, pero Flickr y WordPress no se llevan bien en los últimos tiempos. Y también habría que arreglar en algunas entradas el nuevo reproductor de audio, la última chapuza de WordPress. Han aparecido varias plantillas de ese tipo, y es que ahora en pantalla, lo que predomina son las tablets y los smartphones. Y las barras laterales son una molestia, bien lo vi ya el año pasado cuando cambié a este tema que por más que tenga activada la “visión móvil” el blog no se ve bien. En cambio estas plantillas de las que hablo dan una visión perfecta en cualquier dispositivo.

El verano, con algo más tiempo aunque siga siendo más escaso de lo que me gustaría, es tiempo de “cerrar por obras”. Las visitas bajan hasta el punto que hasta baja el spam. Quería publicar al menos dos entradas curiosas este verano, pero dependo también de que otros tengan publicados unos vídeos. Las entradas de largo discurso prefiero dejarlas para cuando comience el año en septiembre. No voy a cerrar todavía del todo, pero irán apareciendo cambios y el blog supongo que se verá mal o no será visible en más de una ocasión.

Ahora dejo esta palabrería técnico-web-tipográfica y dejo paso a la música. También la música la he cambiado varias veces mientras estaba en borrador, pero ya aparecerá en otras entradas. Ahora creo que esta canción medieval, tan conocida es adecuada para el verano y los mercados que recuerdan otras épocas.

 

Scarborough Fair
Balada tradicional inglesa, origen, siglo XII

¿Vas a la feria de Scarborough?
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Dale recuerdos a alguien que vive allí,
a aquella que fue mi amor verdadero.

Dile que me haga una camisa de Lino.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Sin costuras ni finos bordados,
y volverá a ser mi amor verdadero.

Dile que la lave en aquel pozo seco
Perejil, salvia, romero y tomillo.
De donde nunca surgió agua ni lluvia alguna cayó,
y volverá a ser mi amor verdadero.

Dile que la lave en aquel pozo seco
Perejil, salvia, romero y tomillo.
De donde nunca surgió agua ni lluvia alguna cayó,
y volverá a ser mi amor verdadero.

Pídele que lo haga por cortesía.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Y dile que a su vez me pida ella un favor a mi,
y volverá a ser mi amor verdadero.

¿Has estado en la feria de Scarborough?
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Dame noticias de alguien que vive allí,
de aquel que una vez fue mi amor verdadero.

Pídele que me consiga un acre de tierra.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Entre el agua salada y la arena de la playa,
para que vuelva a ser mi amor verdadero.

Pídele que lo are con un cuerno de cordero.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Y que lo siembre todo de una sola pimienta,
para que vuelva a ser mi amor verdadero.

Pídele que lo siegue con una hoz de cuero.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Y que lo recoja con una cuerda de brezo.
para que vuelva a ser mi amor verdadero.

Cuando lo haya hecho y acabe su trabajo.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Pídele que venga por su camisa de batista,
para que vuelva a ser mi amor verdadero.

Si dices que no puedes, entonces te responderé.
Perejil, salvia, romero y tomillo.
Oh, hazme saber que al menos lo intentarás,
o nunca serás mi amor verdadero.

Traducción procedente de wikipedia.

Post scriptum de 9 de Julio.

Versión instrumental del siglo XVII interpretada con flauta y clave flamenco.

 

Folio 6 verso, folio 7 recto

Houth Hours Junio

Simon Marmion y taller. Junio, Horas Huth, f.6v-f.7r. c.1480, British Library

Kalendae Iuniae: Carnaria, Mars, Tempestas, Iuno Moneta

Iunius habet dies XXX. Así, sin darnos cuenta, despacito pero inexorable en su curso, hemos llegado a la mitad del año. Al mes del solsticio, al que para unos será el día más largo, y que a pesar de que la luz irá imperceptiblemente al principio, disminuyendo, celebraremos con la noche de San Juan el triunfo de la luz. Para otros, en el hemisferio sur, será el día más corto, pero no tendrán ahora la suerte de una fiesta como la Navidad, para que a la disminución de la luz siga su crecimiento, también imperceptible al principio. Su San Juan es la Navidad de todos. Es curioso que ya la luz disminuya o crezca siempre celebramos que esté presente. Si pudiéramos remontar la memoria hasta donde comenzamos a celebrar estos días de la luz, probablemente nos iríamos mucho más allá de la escritura e incluso de la agricultura, antes de que el heno se segase para alimentar al ganado en invierno. Nuestros abuelos del paleolítico seguro que también miraban con esperanza los días largos en que estemos ahora y nadarían en las aguas transparentes de ríos y arroyos.

Volveré dentro de unos días. Hasta entonces una canción tradicional inglesa que tengo en varias versiones. Todas me gustan, pero está interpretación de Kathleen Ferrier, a capella, por más que la letra sea alegre y esperanzada me introduce en una profunda melancolía.

 

Blow the wind southerly Tradicional de Northumbria (recopilada en 1834)

Blow the wind southerly, southerly, southerly, / Sopla viento hacia el sur, sur, sur, 
Blow the wind south o’er the bonny blue sea; / Sopla viento hacia el sur sobre el mar azul hermoso; 
Blow the wind southerly, southerly, southerly, / Sopla viento hacia el sur, sur, sur
Blow bonnie breeze, my lover to me. / Sopla hermosa brisa mi amante hacia mí

They told me last night there were ships in the offing, / Me dijeron que anoche había barcos en el horizonte
And I hurried down to the deep rolling sea; / Y me apresuré hacia el ondulado mar profundo
But my eye could not see it wherever might be it, / Pero mi ojo no podía ver, como quiera que sea,
The barque that is bearing my lover to me. / La barca que trae a mi amante hacia mí

Blow the wind southerly, southerly, southerly, / Me paré junto al faro la última vez que nos separamos
Blow bonnie breeze o’er the bonny blue sea; / Hasta que la oscuridad cayó sobre el agitado mar profundo
Blow the wind southerly, southerly, southerly, / Y ya no vi la barca brillante de mi amante
Blow bonnie breeze, and bring him to me. / Sopla hermosa brisa y traelo a mí

Oh, is it not sweet to hear the breeze singing, / ¿No es dulce escuchar el canto de la brisa 
As lightly it comes o’er the deep rolling sea? / Cuando ligera ella viene sobre el agitado mar profundo? 
But sweeter and dearer by far when ‘tis bringing, / Pero más dulce y más querido, con mucho, cuando está trayendo 
The barque of my true love in safety to me. / La barca de mi amor verdadero a salvo hacia mí

Traducción procedente de aquí.

Folio 5 verso, Folio 6 recto

Simon Marmion y taller. Mayo, Horas Huth, f.5v-f.6r. c.1480, British Library

Simon Marmion y taller. Mayo, Horas Huth, f.5v-f.6r. c.1480, British Library

Kalendae Maiae: Bona Dea, Laralia, Ludi Florales

Mayo despierta en este bosque, el invierno ha quedado definitivamente atrás, el mayo del hemisferio norte, porque en el franja templada del hemisferio sur, desde donde me visitan todos los días, mayo es nuestro melancólico noviembre. Mayo tendría que ser el mes de los paseos, del detenerse en los claros de luz y sombra, para mirar una miniatura, una pintura flamenca, un relieve, leer un poema…, pues esa es la razón de ser de este blog. Porque este blog está hecho con mis momentos de ocio tal como era entendido en el mundo clásico: momentos de tiempo creativo.

Pero eso no será posible, mi tiempo se mide por el calendario académico, mi año no comienza en enero sino en septiembre. Todos los calendarios imponen un ritmo, unas veces pausado, otras frenético. Hay tiempos en el calendario académico que exigen y empequeñecen el tiempo que se tiene para uno mismo. Unas veces esos momentos de exceso de trabajo pueden pasar desapercibidos, pero llega un momento en que el trabajo no da tregua: mayo y junio. Sobre todo cuando se tienen dos finales de curso: uno dentro de tres semanas, el otro dentro de siete. Y tampoco, dadas mis condiciones laborales actuales, la situación acabará entonces.

Un borrador casi terminado se tenía que haber publicado hace unas horas, cuando todavía era 30 de abril, Era el aniversario de una de las situaciones que se contaban en la entrada. Una entrada compleja, con varias imágenes. No he podido seguir, me he sentido desbordada. No por la entrada, sino por todo el trabajo que reclama que se realice, una situación abrumadora y paralizante, que me hace plantearme abandonar o cerrar este espacio, al que veo que no le puedo dedicar con tranquilidad mental ni unos pocos ratos. De todos modos, en algún momento de junio volveré a publicar, pero ahora el blog se queda en suspenso, me es imposible detenerme ante una imagen, un poema, una música y escribir sobre ellos. Espero también que los lectores y los seguidores de los blogs amigos perdonen también mi ausencia de los suyos.

Dejo a mis lectores con un melancólico romance sefardí para este tiempo detenido.

La rosa enflorece – Romance tradicional sefardí

La rosa enflorece
en el mez de Mayo,
mi alma s’escurece,
sufriendo del amor.
Los bilbilicos cantan
sospiran del amor.
Y la pasion me mata,
muchigua mi dolor.
Mas presto ven Palomba,
mas presto ven a mi
mas presto tu mi alma,
que yo me vo morir.

El reproductor de WordPress ha cambiado. No puedo decir todavía si me gusta más o no. Lo que queda claro es que ahora ya no pasa desapercibido, aunque lo que sí me gustaría hacer es cambiarle el color.

 

Folio 4 verso, folio 5 recto

Simon Marmion y taller. Abril, Horas Huth, f.4v-f.5r. c.1480, British Library

Simon Marmion y taller. Abril, Horas Huth, f.4v-f.5r. c.1480, British Library

Kalendae Apriles: Venus Verticordia, Fortuna Virilis

Día de Venus Verticordia, abril promesa de la primavera, que se está haciendo esperar, con un invierno demasiado prolongado. La semana pasada, en Toledo, estuve, un día radiante a -1ºC a las 8:00 a.m.

De nuevo, las miniaturas de Simon Marmion abren el mes con su calendario, pero esta vez, el blog de la British Library se ha permitido una broma manipulando la miniatura del folio 4v.

Para comenzar este mes elijo una canción del Cancionero de la Biblioteca Colombina, contemporáneo de las Horas Houth. Una canción que me enlaza con futuras próximas entradas, siempre que haya tiempo…, como de costumbre.

Anónimo – Niña y Viña – Cancionero de la Colombina (1460 – 1480)

Niña y viña, peral y havar,
malo es de guardar.

Levantéme, o madre mañanica frida,
fuy a cortar la rosa, la rosa florida.

Malo es de guardar.

Lavatéme, o madre, mañanica clara
fuy a cortar la rosa, la rosa granada.

Malo es de guardar.

Viñadero malo prenda me pedia,
dile yo un cor done de la mi camisa.

Malo es de guardar.

Viñadero malo prenda me pedia,
yo dile una cinta de la muy delgada.

Malo es de guardar.