Bache, bene venies

Paul, Hermann y Hanequin de Limbourg. Mes de Septiembre. Muy Ricas Horas del Duque de Berry. Museo Condé. Chantilly

El mes de septiembre es otra de las miniaturas del calendario completa. No se aprecia en la imagen de la entrada, pero en mi facsímil, domina y brilla en las estrellas, en el vestido de la doncella, en los platos de la balanza, en el sol que porta Helios, en los caballos alados, el polvo de oro, quizá más que en ninguna otra. En este tímpano astrológico el oro compite con el azul ultramar. Los siete orbes celestiales, los decanatos incompletos, pues lo meses del calendario romano no se corresponden con los inicios de los signos astrológicos. Este mes donde Virgo, representada por una doncella con dos palmas y Libra se reparten los días.

Una vez preparada la vitela, los miniaturistas hacían un dibujo cuidadoso de lo que se iba a representar. Las Muy Ricas Horas, un libro que quedó inconcluso para siempre tienen en bastantes de sus páginas, en los márgenes, dibujos con punta de plomo de lo que posteriormente seria pintado.  Cuando se comenzaba a pintar se hacía por el fondo, el cielo, el paisaje, luego la decoración arquitectónica, los primeros planos y finalmente los rostros con pinceles de marta finísimos y con la ayuda de una lupa.

Septiembre es junto a marzo, junio y octubre uno de los paisajes mas arquitectónicos del calendario, pero septiembre con el castillo de Saumur en Anjou es aunque parezca una obra completa, la primera miniatura en la que tenemos dos manos muy diferentes, separadas por setenta años. En septiembre está la quiebra que se dio a partir de 1416 con la muerte del Duque de Berry y la desaparición de Pol y sus hermanos. La miniatura quedó a medias. El tímpano, el cielo y el castillo con su paisaje circundante y sus personajes son obra de los hermanos Limbourg. La escena de la vendimia en primer plano fue acabada por Jean Colombe setenta años después, cuando el manuscrito pertenecía al Duque Carlos II de Saboya. Ambos trabajos se distinguen netamente por la tonalidad del colorido, la delicadeza de la pincelada y el estilo de los personajes. Jean Colombe era un buen miniaturista pero no era un genio como Pol de Limbourg, su trabajo pierde en comparación con los Limbourg, sobre todo en esta miniatura donde se ve de manera manifiesta la diferencia de ejecución.

Aunque los humanos somos los mismos desde hace más de cien mil años, la materia de la observación, la materia del arte, cambia con las generaciones y con las culturas. En un determinado momento de la historia, en un determinado momento del arte vemos, aprendemos a ver otras cosas. En Europa occidental, hubo un momento hacia finales del siglo XIV en que algo cambió. La obra de arte es exploración del mundo, es forma y símbolo. En esta época empezaron a cambiar las secuencias formales pero también las sensaciones, los fenómenos que se querían representar. Durante siglos es como si Europa no hubiera visto el paisaje, no hubiera mirado la naturaleza cambiante, yo pienso que quizá no la había mirado nunca. Tengo desde hace muchos años en mi mente dos imágenes casi coetáneas, ambas de siglo XII, pero alejadas por el espacio y la cultura. Comparo cierta pintura románica con una delicada aguada china y me sigo preguntando por qué los ojos de mis antepasados del siglo XII no veían algo así y desearon representarlo, por qué sin embargo, comprendo el hilo que me une a la imagen románica y me sigue resultando un misterio la otra.

Pero hacia finales del siglo XIV de una manera tímida, la naturaleza empezó a entrar en la representación artística.  Unas rocas, unos árboles apenas esbozados en los frescos de Giotto cien años antes, en las tablas de Gentile da Fabriano más tarde, en las miniaturas de Jacquemart de Hesdin, que también trabajó para el Duque de Berry, empezaron a sustituir a los fondos dorados que simbolizaban la eternidad. Pero tuvieron que llegar artistas como los hermanos Limbourg o comitentes como el Duque de Berry, innovadores y al mismo tiempo versátiles que dieran un vuelco a la representación de la naturaleza. Los hermanos Limbourg no pintaron los primeros paisajes de la pintura europea, pero sí los primeros en los que la naturaleza, idealizada sí, pero identificable con su luz y sus colores cambiantes, con una arquitectura que no es imaginaria, el castillo de Saumur representado en la miniatura existe todavía y es completamente reconocible, es la protagonista. Y las figuras, las acciones, esa mujer que se dirige al castillo con un cesto en la cabeza, la mujer con delantal probablemente embarazada que vendimia, el campesino que nos enseña sus calzones, las mulas con los cuévanos, la carreta de bueyes con las cubas cargadas de racimos violetas, las cepas, el caballo sin jinete que sale de la barbacana, las torres recién construidas del castillo de Luis de Anjou con sus veletas con flores de lis doradas, la enorme chimenea de las cocinas como la de la cercana Abadía de Fontevrault, todo ello nos indica que la observación del entorno, las acciones humanas de las que se obtiene alegría y beneficio adquieren una importancia que no tenían antes. El símbolo abstracto puede dominar el cielo, quedarse en su forma circular perfecta, pero en el cuadrado del mundo septiembre es el mes de la vendimia, no una alegoría de algo abstracto, un emblema de los que pronto comenzarán su andadura y éxito con la imprenta. Es la ventana abierta a un mundo ilimitado que no acaba en los límites del cuadro, de ahí la carreta y el personaje cortados, Pol, Hermann y Hannequin, por decisión propia o por una indicación del duque que supieron representar de manera genial, empiezan a abrir los ojos a una Europa que parecía ciega ante la vida.

Carmina Burana, siglo XII – Bache, bene venies

Bache bene venies / Baco, bienvenido eres
gratus et optatus; / grato y esperado
per quen noster animus / por quien nuestro espíritu
fit letificatus / se alegra.

Istud vinum bonum vinum / Este vino es del bueno
vinum generosum / vino generoso
reddit virum curialem / convierte al buen cortesano
probum animosum. / en hombre valeroso.

Iste Ciphus concavus / Esta copa hueca
de bono meru profluus; / donde se vierte el buen mosto
siquis bibit sepius / a los que bien beben
satis fit et ebrius. / los sacía y emborracha.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Hec sunt vasa regia / Estos son los cálices reales
quibus spoliatur; / sacados
Jerusalem et regalis / de Jerusalén
Babilon dilatur. / y traídos desde Babilonia.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Ex hoc cypho conscii / Expertos de esta copa
bibent sui domini; / beben sus dueños
bibent sui socii / beben sus compadres
bibent et amici. / beben sus amigos.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bachus forte superans / Baco invade con fuerza
pectora virorum; / el pecho de los hombres
in amore concitat / y arrastra sus ánimos
animus eorum. / hacia el amor.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bachus sepe visitans / Baco visita con frecuencia
mulierum genus. / al género femenino
Facit eas subditas / haciendo de ellas
tibi o tu Venus!! / tus súbditas ¡Oh Venus!

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bachus venas penetrans / Baco con el licor cálido
calido licuore; / penetras las venas
facit eas igneas / con el ardor de Venus
Veneris ardore. / las enciendes.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bachus lenis leniens / Suave Baco tú suavizas
curas et dolores; / penas y dolores
confert focum gaudia / le das al hogar
risus et amores. / risas, goces y amores.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bachus mentem femine / Baco el alma femnina
solet hic lenire; / ablanda;
cogit eam citius / hace que consienta
viro consentire. / ante el hombre.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Aqua prorsus coitum / Con agua el coito
nequit impetrare / no intentes
Bachus illam facile / Baco te hará fácil
solet expugnare. / la unión.     

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bachus numen faciens / Baco es dios que hace
hominem iocundum, / feliz al hombre
reddit eum pariter / también lo convierte
doctum.. Et facundum. / en elocuente sabio.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Bache deus inclite / Baco, dios ilustre
omnes hic astantes, / todos los presentes
leti sumus munera / por tus dones felices
tua prelibantes. / brindamos.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Omnes tibi canimus / Todos entonamos
maxima preconia. / los mejores himnos.
Te laudantes merito / Te alabamos con justicia
tempora per omnia. / por todos los tiempos.

Istud vinum bonum… / Este vino es del bueno…

Traducción algo modificada, este latín no tiene nada de fácil, de aquí.                                    

Un pensamiento en “Bache, bene venies

  1. Pingback: Gastronomía en verso | Ensalada de pera, queso azul y nueces para Sandra

Los comentarios están cerrados.