La diosa sin rostro I

Cantaré a la Tierra, madre de todas las cosas, bien cimentada, antiquísima, que nutre sobre la tierra, todos lo seres que existen.

Himno homérico a la Tierra madre de todos

Aquí en este único himno homérico que se dedica a Gea, está la dualidad, Gea es una diosa, la diosa madre de todas las cosas y es la tierra.

Protogenos es el nombre que reciben las primeras divinidades que aparecen en las distintas cosmogonías y sobre todo en la Teogonía de Hesíodo.

En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los inmortales

Caos (que es femenino en griego antiguo) y Gea surgen las primeras (Gea no surge del Caos), les sigue Eros, el más bello de los dioses, fuerza de atracción entre los dioses y los hombres, y el Tártaro, abismo insondable. Posteriormente, ya del Caos o de Gea, surgen los demás protogenos: Erebo, la Noche, el Éter, el Día (Hemera), Urano, el Ponto (el Mar)…

Dioses primigenios y a  la vez personificaciones de la naturaleza, cielo, noche, día, oscuridad…, fueron desplazados por otros dioses más “jóvenes” y especializados. Solo una, Gea, la Tierra, tuvo fortuna, no mucha es cierto, en su representación y en su culto.

Inciso: Gea es Gaia (gamma, alfa, iota, alfa). El diptongo alfa-iota, se transcribe como e. Así también deberíamos decir Afea en lugar de Afaia, para referirnos al templo dórico de la isla de Egina. Viene esto a cuento porque es posible que muchos, que han oído hablar en los últimos años de Gaia, debido al libro de física y biología de James Lovelock, Gaia, una nueva visión de la vida sobre la Tierra (1979), no asocien la mala o la distinta transcripción del nombre de Gea, el cual está en el origen etimológico de todas las ciencias de la Tierra. El problema es que a raíz de la publicación de esta obra, los seguidores de la New Age se pusieron a hablar de Gaia y del culto a Gaia y de la madre Gaia y de demás idioteces babeantes de este movimiento. A estos espero que el rayo de Zeus, nieto de Gea, los fulmine. Fin del inciso.

Gea fue como digo más arriba, la única de los protogenos que tuvo una representación continuada, aunque no abundante en imágenes. A Gea la vemos casi siempre de medio cuerpo, porque surge directamente de la tierra. Así aparece en el Altar de Pérgamo en que llora la derrota de sus hijos los gigantes, a los que están combatiendo sus nietos y bisnietos los dioses olímpicos. Aparece también surgiendo de la tierra en las pinturas de vasijas, como cuando ofrece su hijo involuntario, Erictonio, a Atenea. Una vasija con esta representación se pudo ver en la exposición del MARQ de Alicante, La belleza del cuerpo, del pasado año.

En cuanto al culto a Gea, desplazada posteriormente por divinidades de la Tierra como Deméter y Perséfone, tuvo pocos santuarios, pero sin embargo el santuario más sagrado de toda Grecia, el Oráculo de Delfos, le perteneció…, antes que Apolo se lo arrebatase.

Gea, la madre de todos, tuvo escasa fortuna. No hay apenas representaciones suyas y su culto y sus santuarios pasó a otros dioses. Hay una representación bellísima de ella, pero no es una representación griega, sino romana. No es Gea, sino Tellus (de ahí telúrico). Es de principios del siglo I d. C. y está en el Ara Pacis. La Tierra es una joven y bella matrona, acompañada por los genios del aire y el agua. Con dos niños en los brazos y los frutos que produce generosa a sus pies.

Pienso a veces en la intuición mitológica de los griegos cuando intentaron explicar el origen del mundo. Gea, la Tierra, pudo crearse a sí misma porque la materia era preexistente. Materia desordenada, Caos, que se fue ordenando, Cosmos. Los mismos dioses eran materia. Así que quizá el mejor himno a Gea no esté en el mundo antiguo sino en el siglo XX. La oración, herética, del jesuita paleontólogo Pierre Teilhard de Chardin:

Bendita seas tú, áspera Materia, gleba estéril, dura roca, tú que no cedes más que a la violencia y nos obligas a trabajar si queremos comer.

Bendita seas, peligrosa Materia, mar violenta, indomable pasión, tú que nos devoras si no te encadenamos.

Bendita seas, poderosa Materia, evolución irresistible, realidad siempre naciente, tú que haciendo estallar en cada momento nuestros encuadres, nos obligas a buscar cada vez más lejos de la Verdad.

Bendita seas, universal Materia, duración sin límites, éter sin orillas, triple abismo de las estrellas, de los átomos y de las generaciones, tú que desbordando y disolviendo nuestras estrechas medidas nos revelas las dimensiones de Dios.

Tellus

3 pensamientos en “La diosa sin rostro I

  1. Tirar del hilo de la Madre Tierra es como tirar de ese punto suelto del jersey… es difícil dejar de tirar aunque el material se vaya acumulando y el jersey difuminando. Me gustaría que siguieras internándote… ya que procuras siempre utilizar un discurso contrastado. En cuanto a Afea, solo comentar que ya me las tuve que ver con ella en la Ped de Arte clásico, donde me topé con una cita de Pausanias, en su Descripción de Grecia (II, XXX, 3), en la que relata que los eginetas llamaban así a la ninfa Britomartis, ya que “desapareció” en Egina. Esto creo que le sirvió a Graves para traducir “Afea” del verbo “aphanes” (desapareciendo) y tomarlo como sobrenombre de Ártemis. Dejando a un lado el refrito que hizo Hesíodo del mito cosmológico y teogónico, me interesa en especial tanto las pocas muestras iconográficas de Gea, sobre todo en relación al mito de Erictonio, en la que aparece enterrada hasta medio cuerpo ( por cierto, que parece uno de los “agostados” de la película de Cuerda, “Amanece que no es poco”) en varias vasijas áticas (http://www.britishmuseum.org/collectionimages/AN00276/AN00276656_001_l.jpg) y la relación con las figuras con medio cuerpo de serpiente (Pitón, Tifón, etc…) que puede rastrearse hasta la Melusina del Jean d’Arras, pasando por las nagas de la India. Espero que te haya picado un poco y prosigas el tema, ya que es lo suficientemente amplio como para no perderlo de vista… sin olvidar a la misteriosa Telus.
    Por otra parte, solo comentar que dice muy poco sobre su capacidad de raciocinio el que algunos crean que los procesos físicos inherentes en la naturaleza se conciban a sí mismos y sean depositarios de “voluntad”. Es como creer que si ponemos en comunicación dos recipientes con líquido a distinta altura, éstos se miran uno a otro y deciden igualarse… como si pudieran dejar de hacerlo. Hipótesis como las de Gaia, tienden más bien a compararse con cuentos infantiles de pitufos enormes y con conexiones Usb 2.0 en la trenza que con otra cosa… queramos o no, el sol saldrá mañana… no porque el quiera, sino porque simplemente es así. Y sí, la mecánica cuántica es extraña… y los que la conocen por encima, pues la ven como la panacea para meter de tapadillo cualquier cosa… pero con un poco de esfuerzo intelectual, se llega a comprender que no todo vale… si es que no hablamos de vender libros y sacarse una pasta.

  2. Sobre la Hipótesis Gaia, no sé si sigue siendo hipótesis o tiene ahora algún tipo de apoyo científico. No sé si los niveles actuales de CO2 en la atmósfera han ayudado a que sean más hermosas las rosas de los jardines de Londres (algo así leí hace tiempo en una entrevista a Lovelock) No soy bióloga ni física y las conclusiones a las que se llegan con estas ideas que tienen unos seguidores tan sospechosos, me causan prevención. El libro, que anda por las estanterías de Geografía, lo compré y leí cuando estudiaba las Geografías de la Licenciatura. Al menos con la Geografía Física sabía a qué atenerme, la otra no era más que el anuario estadístico con cinco años de retraso.
    La oración de Teilhard de Chardin me gusta por su fuerza poética. El que la evolución tenga una finalidad, pues supongo que está ver.
    Al parecer, Afea significa también la escondida. El que una diosa menor y desconocida tuviera un templo tan importante, hizo que más adelante los atenienses la asimilaran a Atenea. El templo, no sé si lo conoces, está literalmente en la quinta puñeta, a 16 Km. del puerto, en un paraje de pinos, precioso, que se llama Santa (Hagia) Marina. Forma uno de los ángulos del triángulo sagrado del golfo Sarónico junto al Partenón y el templo de Poseidón en cabo Sunion.
    Las piezas que vinieron a Alicante el año pasado eran del Brtitish Museum, y la vasija donde está la escena de Atenea, Gea y Erictonio (ctonio, de la tierra) no es la misma del enlace. Por la escasa luz y la vitrina que la protegía, la foto que le hice está movida e inservible.
    La entrada tiene el número I, así que la idea es escribir algo más sobre estas cosas, de las que no soy una especialista, sino que son sedimentos de lecturas y de vagabundeos por los museos que vuelven ahora al estudiar la asignatura.

  3. He estado repasando y luego buscando un poco por el British y no he encontrado ninguna otra referencia a Gaia mostrada a medio cuerpo. Ni en relación a Erictonio ni a Alción, que suelen ser los temas recurrentes. Sí hay varias muestras en diversos museos (Nazionale de Nápoles, Museo estatal de Antigüedades de Munich (sin duda la mejor de todas), Museo Arqueológico de Atenas, etc.), sin perderse nunca la representación de Gea del Altar de Pérgamo, que es espectacular. Si tienes tiempo, decríbeme la vasija, por si acaso la podemos encontrar entre los dos.
    En cuanto a Egina, no la conozco. Estuve en Grecia con 21 años, allá por el Heládico Medio IIb, y solo me dió tiempo a vagabundear por Atenas, Micenas, Delfos,Olimpia, Sunnion… pero nada de islas… fue un error desmarcarme del grupo y pasar de las visitas concertadas… pero se me metió en la cabeza ver el Onfálos. Aunque ya está programado volver.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s